República Popular China

  • Extemsión: 9.600.000 km² km².
  • Población: 1.369 millones millones de habitantes.
  • Densidad: 142 hab./km2
  • Religión: Taoismo y Budismo
  • Idioma: Chino Mandarín

Datos y cifras:

 

Nombre oficial: República Popular China

Población: 1.369,81 millones de habitantes (2015), el país más poblado del mundo. Densidad: 142 habitantes/ km².

Superficie: 9.600.000 km  aproximadamente; es el cuarto país del mundo en extensión tras Rusia, Canadá y EEUU. Ocupa el 6,5% de la superficie mundial. En total tiene 22.117 km. de fronteras con los siguientes países: Vietnam, Laos, Myanmar, Bután, Nepal, India, Pakistán (Cachemira), Afganistán, Tayikistán, Kirguistán, Kazajstán, Rusia, Mongolia, Corea del Norte. La línea de costa comprende 14.500 Km. Los países más cercanos que tienen frontera marítima con China son: Corea del Norte, Corea del Sur, Japón, Filipinas, Brunei, Malasia, Singapur, Indonesia y Vietnam.

Capital del Estado: Pekín (19.612.000 habitantes). China tiene más de 160 ciudades cuya población supera el millón de habitantes, incluidas siete mega ciudades  (aglomeraciones con más de diez millones de residentes): Chongqing, Shanghái, Pekín, Guangzhou, Tianjin, Shenzhen y Wuhan. Para 2025 se cree que el país albergará 221 ciudades con más de un millón de habitantes.Sin embargo estas estimaciones pueden verse afectadas por la extensa población flotante de trabajadores migrantes los cuales hacen difícil la realización de censos en las zonas urbanas.

Las Principales áreas urbanas de China, excluyendo Hong Kong y Macao, son las siguientes (estimaciones de 2013):

Ciudad Cantón Habitantes
Shanghái Shanghái 24.257.000
Pekín Pekín 18.241.000
Cantón-Foshan Cantón 17.681.000
Shenzhen Cantón 12.506.000
Tianjin Tianjin 9.277.000
Dongguan Cantón 8.591.000
Chengdu Sichuan 8.386.000
Wuhan    Hubei 7.411.000

Estado: República. Es un estado socialista con economía de mercado, de carácter unipartidista y gobernado por el Partido Comunista.

Organización administrativa y territorial: La República Popular de China se articula oficialmente en tres niveles:

  • Provincias, regiones autónomas, municipios bajo jurisdicción central y regiones administrativas especiales. Existen 23 Provincias, 5 Regiones autónomas (Tíbet, Xinjiang, Guanxi, NingXia y Mongolia Interior) y 4 Municipalidades directamente bajo el Gobierno Central (Beijing, Shanghai, Chongqing, Tianjin), además de 2 Regiones Administrativas Especiales (Hong Kong y  Macao)
  • Distritos: las provincias y regiones autónomas se dividen en prefecturas autónomas, distritos, distritos autónomos y ciudades.
  • Cantones: los distritos y distritos autónomos se reparten en cantones, cantones de minorías étnicas y poblados

Mapa China

Idioma oficial: El idioma oficial es el Chino Mandarín (Putonghua). Existen al menos siete grupos dialectales distintos, que suman varios cientos de dialectos y variantes, a veces no comprensibles entre sí. Entre estos cabe destacar el shanghaihua en la zona de Shanghai y el guangdonghua en el sur del país. El idioma oficial coexiste, además, con otras lenguas de las regiones autónomas. En las relaciones comerciales con los extranjeros se utiliza el inglés, pero es aconsejable un intérprete.

Moneda: La moneda oficial es el Yuan o Renmimbí (RMB o moneda del pueblo). Existen billetes de 100, 50, 20,10, 5 y 1 yuan. Un yuan se subdivide en 10 jiaos , de los que también hay billetes de 5 y 1. Hay monedas de 1 yuan, 5 jiaos y 1 jiao. pueblo . 1 Euro equivale a 7,3 RMB (febrero 2016).

Religión: Las religiones tradicionales de China son el Taoismo y Budismo; el Confuncianismo es un sistema de conducta con enorme influencia en la historia del país. Estimaciones de los practicantes de las distintas creencias son difíciles de realizar. No obstante algunos cálculos señalan: Taoismo (aprox. 20 millones); Budismo (aprox. 100 millones); Cristianismo: Católicos (aprox. 5 millones) y  Protestantes (aprox. 15 millones); Musulmanes (aprox. 20 millones).

Geografía: El territorio de China se extiende entre las latitudes 18° y 54° N y las longitudes 73° y 135° E. El relieve varía significativamente a lo largo de su extensión. En el este, a lo largo de las costas del mar Amarillo y el mar de China Oriental, se encuentran las extensas llanuras aluviales densamente pobladas, mientras que más al norte, en los bordes de la meseta de Mongolia Interior, predominan los amplios pastizales. Las colinas y las cordilleras bajas cubren el sur de China, mientras que los deltas de los dos principales ríos chinos —el río Amarillo y el Yangtsé— se ubican en la región centro-este. Otros ríos importantes incluyen el Xi, Mekong, Brahmaputra y Amur. Al oeste se asientan las cordilleras grandes, más notablemente los Himalayas. Las mesetas altas abarcan los lugares más áridos del norte, como los desiertos deTaklamakan y de Gobi. El punto más alto del mundo, el monte Everest (8848 msnm), se encuentra en la frontera chino-nepalesa.El punto más bajo del país, y el tercero más bajo del mundo, es el lecho lacustre seco del lago Ayding (-154 m) en la depresión de Turfán.

Política del país: La República Popular de China es uno de los pocos estados socialistas que quedan en el mundo. Su forma de gobierno ha sido descrita como comunista y socialista, pero también como autoritaria y corporativista, con fuertes restricciones en muchas áreas, más notablemente respecto al libre acceso a Internet, la libertad de prensa, la libertad de reunión, el derecho a tener hijos, la libre formación de organizaciones sociales y la libertad de culto. Sus líderes catalogan el sistema político y económico como «socialismo con características chinas» (marxismo-leninismo adaptado a las circunstancias chinas) y «economía de mercado socialista», respectivamente.

El país es gobernado por el Partido Comunista de China (PCC), cuyo poder está consagrado en la Constitución que  es la ley fundamental del Estado y que fue aprobada y puesta en vigor el 4 de diciembre de 1982. También establece dos sistemas de administración: uno central y otro local. El Sistema de Administración Central, o Consejo de Estado, comprende los órganos administrativos centrales que están bajo la Asamblea Popular Nacional, es decir, los departamentos o ministerios. Por su parte el Sistema de Administración Local rige a nivel provincial y distrital  e incluye los organismos correspondientes a un gobierno local.
En comparación a los estándares políticos vigentes hasta mediados de los años 1970, la liberalización de China trajo consigo un sistema administrativo menos restrictivo. China apoya el principio leninista de “centralismo democrático”,  pero la Asamblea Nacional Popular ha sido descrita como un órgano con un poder oficial considerable pero escaso  de hecho.1.

El actual Presidente es Xi Jinping, quien también es el secretario general del Partido Comunista de China, y el jefe de la Comisión Militar Central. El actual Primer Ministro es Li Keqiang, quien también es el segundo miembro más importante del Comité Permanente del Buró Político del Partido Comunista. Ambos están en el cargo desde marzo de 2013, así como el resto de los miembros del gobierno.

El Gran Salón del Pueblo en Pekín, donde se reúne la Asamblea Popular Nacional es el que ejerce el poder legislativo y es la máxima autoridad del Estado. Está formada por alrededor de 3.000 diputados elegidos por un periodo de cinco años.

El sistema electoral es jerárquico; los miembros de las Asambleas Populares locales son elegidos por sufragio directo, mientras que en los niveles más altos de los congresos locales y en la Asamblea Popular Nacional se celebran elecciones indirectas en las que participan los miembros de la Asamblea Popular del nivel inferior inmediato. El sistema político está descentralizado y los líderes provinciales y sub provinciales  gozan de un grado importante de autonomía. Existen otros partidos políticos, conocidos como “partidos democráticos” los cuales participan en la Asamblea Popular Nacional y en la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino (CCPPC).

Se han dado pasos hacia la liberalización política, realizándose  elecciones abiertas en todas las villas y ciudades. Sin embargo  el partido mantiene el control efectivo sobre los asuntos del gobierno; en ausencia de una oposición significativa, el PCC gana por defecto la mayor parte de las votaciones. Entre los principales problemas se incluyen la creciente brecha entre los ricos y pobres y la corrupción. Según una serie de encuestas de 2011 entre el 80 y 95% de los ciudadanos chinos expresaron estar relativa o muy satisfechos con el gobierno central.

Política Exterior: La Constitución del país  establece en su Preámbulo los cinco principios básicos que rigen su política exterior: respeto mutuo a la soberanía e integridad territorial; no agresión; no injerencia en asuntos internos de otros estados;  igualdad y beneficio mutuo y finalmente  coexistencia pacífica en el desarrollo de las relaciones diplomáticas e intercambios económicos y culturales con otros países.

Tradicionalmente en la política exterior china han predominado tres prioridades: la defensa del principio de una sola China y su contrapartida, que  es evitar el reconocimiento de Taiwán como Estado independiente y orientar sus pasos hacia la reunificación; el aislamiento internacional del Tíbet y el no reconocimiento del Dalai Lama como su representante político, y finalmente la compatibilidad de modelos económicos diferentes, aunque cada vez más próximos (China continental y Hong Kong) bajo el principio de 1 país 2 sistemas.

China es miembro de todos los organismos institucionales de Naciones Unidas y miembro permanente de su Consejo de Seguridad. Siempre ha hecho una apuesta fuerte por la diplomacia multilateral. A partir del año 2000 y en particular tras el éxito de los Juegos Olímpicos (2008), ha ido reclamando un creciente peso, presencia y protagonismo en el engranaje multilateral, correlativo a su mayor peso económico, demográfico, tecnológico y político en un entorno global. La crisis económica internacional ha incrementado la influencia de China, dado su enorme peso económico y el apoyo concedido a países en dificultades.

China es desde 2001 miembro de la Organización Mundial del Comercio (OMC) y en 2016 consolidará su estatuto de economía de mercado. En el Fondo Monetario Internacional (FMI) figura, junto con EE.UU., Alemania y Japón, como uno de los países con mayor peso. Es también miembro del G-7 y del G-20; es miembro originario y gran impulsor del grupo de los BRICS (nuevas economías emergentes), así como de organizaciones de carácter regional orientadas al diálogo en el ámbito de la seguridad y de la cooperación política, como es la Organización de Cooperación de Shanghai (SCO) y la Conferencia Asiática para la Creación de Instrumentos de Confianza (CICA). En el curso de los dos últimos años ha llevado a cabo importantes iniciativas, como la propuesta del Banco Asiático de Infraestructuras e Inversiones, de las Rutas (marítima y terrestre) de la Seda o el Banco de los BRICS y ha acogido importantes citas internacionales, como la Cumbre de APEC de 2014. En 2016 preside el G-20.

Tiene una presencia destacada en organizaciones regionales y sectoriales adscritas a la familia de Naciones Unidas y agencias especializadas (OMS, IATA, PNUD, etc.) y en foros de debate global como el de BOAO (versión asiática del Foro de Davos).

Su relación con los organismos regionales y con los países vecinos está dominada por el impulso a los procesos de integración regional y el objetivo de crear un bloque comercial asiático al servicio del crecimiento económico y la estabilidad regional. La iniciativa Regional Comprehensive Economic Partnership, presenta para China el atractivo de ser una alternativa al TPP que lidera EE.UU.

China reclama para sí la soberanía de buena parte del Mar del Sur de la China, lo que la enfrenta a otros Estados (Vietnam, Filipinas, Malasia, Brunei, Taiwan, Indonesia) que se arrogan la de diversas islas o archipiélagos y por tanto la de las aguas adyacentes. Del mismo modo, mantiene un fuerte contencioso con Japón en relación a las islas Daiyou/Senkaku, en el llamado Mar del Este y diferencias con la República de Corea respecto a otros accidentes geográficos.

En el conflicto entre las dos Coreas, China juega un papel de gran relevancia por su relación especial con Corea del Norte. Utiliza este ascendente para desempeñar un papel moderador entre las partes y promover la desnuclearización de la península.
La relación con Rusia y la India, potentes vecinos, está siendo cada vez más estrecha y profunda, particularmente con la primera. Abarca todos los contenidos y es enormemente beneficiosa desde la perspectiva económica y política para las tres partes.

Información relevante sobre el país

Evolución del PIB, desempleo e inflación

  2014 2015 2016 2017
PIB % variación 7,3 6,4 6,6 6,2
Desempleo % 4,1 4,1 4,1 4,3
Inflación % 2,0 1,4 2,1 2,3

Economía y comercio del país

La economía china ha experimentado un crecimiento asombroso en las últimas décadas que catapultó al país a convertirse en la segunda mayor economía del mundo. En 1978, cuando China comenzó el programa de reformas económicas, el país ocupaba el noveno lugar del mundo en PIB con 214.000 millones $; hoy esa cifra es de  10.866.000 millones $, siendo el segundo país con mayor PIB del mundo detrás de EE.UU con 17. 947.000 millones $ y por delante de Japón, que es el tercero, con 4.123.000 millones $.

Desde la introducción de las reformas económicas en 1978, China se ha convertido en el mayor e indiscutible bastión de fabricación del mundo, donde el sector secundario-industria que incluye  construcción- es el segundo mayor contribuidor del PIB, siendo el mayor de ellos el sector secundario (servicios).

La distribución del PIB es:

  • Agricultura, pesca y Silvicultura: 9,5 %
  • Industria: 40,0%
  • Servicios: 50,5%
    (Datos de 2015)

China es la segunda economía del mundo. Desde el inicio del proceso de apertura en 1978, la tasa de crecimiento media anual de su PIB ha sido cercana a 10%. Esto ha supuesto una transformación económica y de los patrones de consumo del país, que su incorporación a la Organización Mundial de Comercio en 2001 no ha hecho sino acelerar. China sigue ganando peso en la actividad económica mundial. Las previsiones más recientes del Fondo Monetario Internacional señalan que en 2016 la economía china superará a la estadounidense en paridad del poder adquisitivo. De forma paulatina en el país se está creando una clase media urbana con niveles de poder adquisitivo comparables a los europeos. Este hecho, junto con la creciente urbanización de las poblaciones chinas, supone un polo de atracción de empresas extranjeras cuyos productos y servicios pueden ser ofrecidos a la creciente demanda.

China ha capeado la crisis económica mundial mejor que la mayoría de los otros países. En noviembre de 2008 el Consejo de Estado dio a conocer un paquete de estímulo en un intento de proteger al país de los peores efectos de la crisis financiera. El programa de crecimiento económico se fundamentó principalmente a través de gigantescos proyectos de inversión  lo que desencadenó la preocupación de que el país podría estar creando desequilibrios económicos,  realizando inversiones excesivas y generando exceso de capacidad en algunos sectores. Gracias a la sólida posición fiscal establecida por el gobierno las medidas de estímulo han evitado el descarrilamiento de las finanzas públicas del país. La crisis global y la posterior desaceleración de la demanda mundial han supuesto, sin embargo, impacto negativo en el  al sector externo.

El crecimiento económico se disparó en las últimas décadas debido principalmente a la creciente integración del país en la economía mundial y el apoyo del gobierno de la actividad económica. Sin embargo el modelo económico exitoso que sacó a cientos de millones de personas de la pobreza y aceleró enormemente el desarrollo económico y social del país  también generó desequilibrios económicos graves, daños ambientales de gran magnitud, aumento de la desigualdad económica y envejecimiento de la población. Para hacer frente a estos desequilibrios la nueva administración del Presidente Xi Jinping y Li Keqiang  han puesto en marcha una serie de medidas dirigidas a promover un modelo económico más equilibrado a expensas de un menor crecimiento económico.

El PIB creció un 6,9% en 2015, en el marco de un proceso gradual de enfriamiento de la economía y como consecuencia de la transición hacia un nuevo modelo de crecimiento, más favorable para el desarrollo equilibrado y sostenible del país.

En noviembre de 2012 los poderes públicos del país  fijaron el objetivo de doblar en 2020 la renta per cápita (entonces de 7.816$), lo que requeriría que el PIB creciera al menos a un promedio del 7% anual hasta esa fecha. Los cálculos realizados en la preparación del próximo Plan Quinquenal (2016-2020) apuntan la necesidad de crecer a un promedio del 6,5% anual.

El proceso de reformas puede dinamizar la economía a través de las políticas de protección del medio ambiente y del desarrollo de energías limpias, el proceso de urbanización —que debe acomodar a más de 100 millones de personas en las ciudades antes de 2020—, el reequilibrio en la distribución de la renta —que elevará el consumo— y la modernización de la agricultura y de la industria. Son necesarias también importantes reformas en el sector financiero, en la financiación de los gobiernos locales y en el trabajo de la Administración (en particular en las empresas de titularidad pública). La lucha contra la corrupción, en la que tanto empeño están poniendo el Partido y el Gobierno es también fundamental para el éxito en el cambio de modelo.

En cuanto al comercio, China ha experimentado un superávit en el comercio de mercancías interrumpidamente desde 1993. El volumen de su comercio se ha multiplicado por casi 100 en sólo tres décadas; en 2013 China superó a Estados Unidos como el mayor nación comercial del mundo. La apertura del país y los programas de inversiones masivas del gobierno fomentó el crecimiento del comercio en las últimas décadas, sobre todo después de que China se unió a la Organización Mundial del Comercio en 2001. Sin embargo la crisis económica mundial de 2008-2009 llevó al país a reducir la producción manufacturera, poniendo así un lastre para el sector comercial de china.

Por otra parte el país ha participado en varios acuerdos comerciales bilaterales y multilaterales que se han abierto nuevos mercados para sus productos. En 2003 China firmó un importante acuerdo comercial con Hong Kong y Macao. En enero de 2010 se firmó un  tratado de libre comercio (TLC) entre China y los diez países de ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático) dando paso a la la tercera a la mayor zona de libre comercio del mundo en términos de PIB nominal. China también estableció, entre otros, TLC con países como Chile, Costa Rica, Pakistán, Perú, Nueva Zelanda, Tailandia y Singapur. Por otra parte, hay otros en proceso de negociación TLC con Australia, el Consejo de Cooperación del Golfo, Japón, Corea y Noruega.

La distribución del comercio exterior es la siguiente:

  • Principales Clientes:
    Estados Unidos - 18%
    Unión Europea - 16%
    ASEAN - 12%
    Japón - 6%
    Corea del Sur - 4%
    Alemania - 3%
    Reino Unido - 3%
    Holanda - 3%
  • Principales Proveedores:
    Unión Europea - 12%
    ASEAN - 12%
    Japón - 9%
    Corea del Sur - 9%     
    Taiwán - 9%
    Estados Unidos - 9%
    Alemania - 5%
    Australia - 4%

(Fuente: Tradingeconomics, EIU)

Relaciones con España

Extractamos de la “Ficha País China”, de la página del Ministerio de Asuntos exteriores y Cooperación de España lo siguiente:

El comercio bilateral España-China se caracteriza por un déficit crónico. El volumen de importaciones chinas está en línea con los países del entorno y el volumen de exportaciones a China crece, se diversifica y evoluciona muy positivamente en los últimos años particularmente en el capítulo agroalimentario.

En 2014 nuestras exportaciones a la R.P China (incluyendo Hong-Kong – a pesar de que su régimen aduanero es distinto al de la China continental – para tener el panorama de conjunto) alcanzaron un valor de 4.080 M€ (+3,5%) y nuestras importaciones, de  19.766 M€ (+13,5%).  Es decir, se registró un déficit comercial por valor de 15. 686 M€, lo que implica una tasa de cobertura del 20,64%. En 2015 las exportaciones españolas a China aumentaron en el período enero a diciembre 2015 un 8,8 % con respecto a 2014 (destacando componentes de automoción, minerales y productos cárnicos). El crecimiento de las exportaciones a China supera al buen dato de las exportaciones globales españolas, que en 2015  crecieron  un 4,1 % con respecto a 2014 y China aporta un 0,2 % de ese crecimiento.  El dato es aún más positivo si se tiene en cuenta que en el contexto asiático las exportaciones españolas han caído en torno al 0,8 % y que la ralentización económica china ha provocado una caída de sus importaciones superior al 13 %.

Aunque el saldo comercial sigue siendo negativo, ya que las importaciones españolas provenientes de China han seguido creciendo durante 2015 a un ritmo importante (19,5 % con respecto a 2015), el crecimiento de nuestras exportaciones hacia China es el mayor desde 2012, y confirma la tendencia positiva de los últimos años, que han permitido duplicar el volumen de las exportaciones españolas hacia el gigante asiático en la última década.

Respecto la composición por productos, se observa:

  1. Exportaciones: Caída  de vehículos de transporte y reducciones menores en otros productos (piedra natural, cueros y pieles, productos sin elaborar, equipos de manipulación de fluidos, o maquinaria para la industria papelera). Todo esto ha estado compensado sobradamente por los crecimientos en el resto de sectores, en particular componentes de automoción, carnes frescas y congeladas, prendas de vestir, máquina herramienta, maquinaria y material eléctrico, o instrumentación científica y técnica.
  2. Importaciones: al calor de la recuperación de la demanda en España, crecen casi todos los sectores, y los más importantes siguen siendo electrónica e informática y prendas de vestir. Se reducen algo las importaciones de alimentación y de vehículos de transporte.

Por lo que se refiere a la importancia de China como mercado para el tejido empresarial español  conviene también saber, a la hora de valorar las relaciones comerciales, cuántas empresas españolas están exportando a China y cuál es la evolución en esa presencia:

  • En 2014 exportaron a China un total de 13.697 empresas españolas, un 6,4% más que en 2013. De nuevo, si consideramos una serie más larga, veremos el verdadero impacto de China, ya que ese número ha crecido más de un 100% desde 2010 (en el que fue de 6.586 empresas).
  • Esas 13.697 empresas son un 9,3% del total de empresas exportadoras en España (147.731); y son más que las que exportan a Italia (13.613), o a Reino Unido (11.719), casi tantas como a Alemania (13.900). Son también más que las que exportan a México (12.334), casi el doble de las que lo hacen a Brasil (6.856), y más del doble de las que exportaron a India (5.958).

Hay unas 600 empresas españolas implantadas en China, de diversos sectores (energía, servicios financieros, consultoría, textil, automoción, electrónica, turismo, servicios legales, telecomunicaciones). Entre las más representativas pueden citarse: INDITEX, ROCA, GRUPO MONDRAGÓN, GRUPO ANTOLÍN, GESTAMP, FICOSA, FERROATLÁNTICA, GAME¬SA, TÉCNICAS REUNIDAS, CEPSA, DYNASOL, BEFESA, INDRA, GRUPO ALSA, TELEFÓNICA, LA CAIXA, BBVA y BANCO SANTANDER, MAPFRE, GARRIGUES, URÍA MENÉNDEZ, ABENGOA, MAXAM.

Las empresas chinas han iniciado más recientemente su proceso de internacionalización, por lo que su presencia en España es todavía muy escasa, aunque hay un interés creciente por nuestro país. Las empresas chinas con implantación en España pertenecen a los sectores de los servicios financieros, turismo, electrónica, logística y energías renovables. Las más representativas son: HUAWEI, JINKO, ICBC, MINMETALS, HAINAN GROUP, CITIC HEAVY INDUSTRIES, HUTCHISON WHAMPOA.

Transporte, Energía y Telecomunicaciones

Desde finales de los años 1990, la red nacional de carreteras se expandió significativamente mediante la creación de la red de autopistas conocida como Sistema Nacional de Autopistas Principales (SNAP). En 2011 sus autopistas tenían una longitud de más de 85.000 km, una de las más grandes del mundo. El número de vehículos particulares se incrementó rápidamente de modo que en 2009 superó a Estados Unidos como el mayor mercado automovilístico, con ventas que sobrepasaron los 13,6 millones de unidades. Los analistas predicen que las ventas anuales de automóviles pueden elevarse hasta 40 millones para 2020.

Los ferrocarriles chinos, propiedad del Estado, son los más utilizados a nivel internacional, pues transportan la cuarta parte de los pasajeros y mercancías por ferrocarril en el mundo. Debido a la gran demanda, el sistema tiende a sobresaturarse, particularmente durante las festividades, como el Chunyun durante el Año Nuevo Chino. Tan sólo en 2010, la red de ferrocarriles se estima que transportó a 1.800 millones de pasajeros. China posee más de 9.676 km de vías de alta velocidad. En diciembre de 2012, se inauguró el primer tramo del ferrocarril de alta velocidad más largo del mundo, que unirá Pekín con Guangzhou.Se espera que más de 16 000 km de estas vías estén operativas para 2020.El sistema del metro también se está desarrollando de manera rápida en las principales ciudades, ya sea como subterráneo o como tren ligero.

En 2013 más de dos tercios de los aeropuertos en construcción de todo el mundo se encontraban en China. Sin embargo 80% del espacio aéreo chino permanece restringido sólo para uso militar y las aerolíneas chinas fueron ocho de las diez peores empresas aéreas de Asia en términos de retrasos. En 2011 el Aeropuerto Internacional de Pekín era el segundo más transitado del mundo, con un tráfico de pasajeros de 78.675. 058 personas. El segundo más importante es el Aeropuerto Internacional de Hong Kong, el décimo aeropuerto más transitado a nivel internacional con un tráfico de 53.328.613 de pasajeros. El tercer y cuarto en importancia son el Aeropuerto Internacional Baiyun en Cantón y el Aeropuerto Internacional Pudong en Shanghái .

China es el país que más energía produce y consume en todo el mundo. En 2013 más del 70% de la energía producida en el país se generó con combustibles fósiles; su dependencia del carbón provoca que sea el mayor productor y consumidor de este mineral en el mundo, además de ser el principal emisor de dióxido de carbono y otros gases de efecto invernadero del planeta. Para remediar esto, el gobierno comenzó a invertir en nuevos proyectos para el aprovechamiento de la energía de fuentes renovables, como la energía hidroeléctrica, eólica, solar, geotérmica, biomasa y los biocombustibles. De hecho, China es uno de los países donde la energía eólica y solar ha experimentado un crecimiento más vertiginoso y en pocos años se ha convertido en el país con mayor potencia instalada de ambas tecnologías.

China cuenta también con veintiún reactores nucleares en operación en todo su territorio, mientras que otros veintiocho se encuentran en construcción; en 2012, la energía nuclear representaba solamente el 1,1% de la capacidad total instalada. De igual manera en 2012 su producción de petróleo ascendió a más de 4,41 millones de barriles por día, el cuarto lugar en el mundo. Pese a esto el crecimiento económico constante provoca que esta producción sea insuficiente para satisfacer las demandas del paísp or lo que tiene que importar petróleo de Rusia, Oriente Medio, Asia Central y África. En 2013 China superó a Estados Unidos como el mayor importador de petróleo crudo en el mundo, pues casi la mitad del petróleo utilizado en China proviene del extranjero.
En septiembre de 2013 China tenía el mayor número de teléfonos móviles en el mundo, con más de mil millones de usuarios activos. También tiene el mayor número de usuarios de internet y de banda ancha, con más de 591 millones de internautas en 2013, el equivalente a casi el 44% de la población. Un informe de 2013 encontró que la velocidad de conexión a Internet promedio era de 3,14 MB/s. En ese mismo año, China contaba con el 24% de los aparatos conectados a Internet en todo el mundo.

China Telecom y China Unicom, los dos proveedores de banda ancha más grandes del mundo, acaparan al 20% de los usuarios de Internet del planeta. China Telecom tiene más de 50 millones de clientes, mientras que China Unicom proporciona servicio a más de 40 millones.

China como país y destino

El turismo se ha convertido en un factor importante en la mejora de la competitividad internacional del país y  ha crecido notablemente en los últimos años; en 2007 suponía un 6,1% de su PIB y se estima que en 2020 contribuirá con el 11%. En 2010, China era el tercer país más visitado del mundo con 55,7 millones de visitantes internacionales. Además, esta rama se ve muy beneficiada por el turismo nacional; en octubre de 2012 cerca de 740 millones de chinos viajaron dentro de las fronteras del país. China el segundo país del mundo con más lugares declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, con 45, sólo detrás de Italia. Entre los principales destinos turísticos del país destacan: la Gran Muralla China, la Ciudad Prohibida en Pekín, el Mausoleo de Qin Shi Huang, las Montañas de Guilin, el río Yangtsé, el Palacio de Potala y el valle de Jiuzhaigou.

China es una nación que está en plena apertura  en las vertientes económicas y turísticas y supone un gran aliciente para acercarse a ella. Su enorme territorio, unas veinte veces el de España, ofrece una gran  variedad  de clima y de paisaje y atesorando  una historia y cultura milenarias. Sus tractivos son incontables desde lugares únicos e impresionantes como la Gran Muralla y la Ciudad Prohibida entre cientos . Nos encontramos lugares de señaladas raíces históricas como el Tíbet, Shanghai, Gobi, Yangtsé o río Amarillo verdaderamente únicos y fascinantes.

Según la OMC  en 2020  China se convertirá en el mayor país turístico y entre el más grande de los viajes al extranjero . En términos de gasto total de viajes al exterior, China se espera que sea el más rápido crecimiento en el mundo a partir de 2006 hasta el final de 2015, saltando en el puesto número dos para el gasto total de los viajes en 2015.  El crecimiento de la economía de China también está generando un aumento en los viajes de negocios .  Los viajes de negocio en China representan  aproximadamente el 38 %  del total en el país, siendo en  EE.UU. el 21 %  y 28% en el Reino Unido.

El sector construcción. La arquitectura en el país.

Piano Violin House, Anhui District en Huainan, China

Información relevante sobre el sector de la construcción

Ponemos de relieve los hechos más significativos de este sector. Los textos y datos aportados (extractados, comentados o reproducidos)  provienen de diversas fuentes, entre ellas del ICEX, gobierno de China y consultoras de diversa condición.

  • China es el mercado de la construcción más grande del mundo, seguido por el de EE.UU e India. Se trata de un enorme sector gestionado por empresas estatales y privadas que en los últimos años ha experimentado un fuerte desarrollo, impulsado principalmente por el sector inmobiliario. La creciente demanda de vivienda e inversión en activos inmobiliarios, alimentados por el rápido crecimiento de las rentas y la urbanización, ha provocado un auténtico boom constructor.
  • El duodécimo Plan Quinquenal Chino (2011-2015) fijó el objetivo de constituir un modelo de crecimiento más sostenible basado en mejorar la calidad de vida. Por un lado, se está invirtiendo enormemente en infraestructuras que conecten el país y en edificios de servicio público. Por otro, se viene apostando por una construcción más ecológica que sirva como una de las vías para mejorar los alarmantes niveles de contaminación que afectan al país. 
  • La producción total del sector construcción en su conjunto alcanzó en 2015 los 2.700 miles de millones de $, lo que representó aproximadamente el 27 % del PIB del país lo que da idea de la enorme importancia que supone la construcción en China y la gran dependencia que su economía tiene de ella. Además China acapara casi el 25 % del negocio mundial de la construcción e ingeniería. Según el informe del Sector de Arquitectura en China 2014 del ICEX en 2012 existían más de 75.000 empresas de construcción que empleaban casi a 43.000 profesionales.
  • No obstante y en línea con las dificultades y la desaceleración del crecimiento económico del país  experimentado en los últimos cinco años, la construcción también ha venido frenando su ímpetu en los últimos años. Partiendo de un crecimiento del 9,5 % en 2013, cayó al 6,8 % en 2014 y a 5,2 % en 2015.
  • Las expectativas de crecimiento para los próximos años según muy diversas fuentes se sitúa alrededor de una media 4 % anual desde 2014 a 2020, del 5 % entre 2020 y 2030.
  • A fin de dar otro impulso a la industria de la construcción, el gobierno chino, dentro del decimotercer plan a cinco años aprobado en 2015,   ha puesto en marcha un agresivo programa de enormes inversiones en infraestructuras como ferrocarriles, aeropuertos, autopistas, proyectos de urbanización de ciudades, etc. aparte de gran cantidad de medidas de carácter políticas y administrativas para asegurar la mejora global de la economía y en particular la construcción.
  • Respecto la construcción residencial (que representa el 40 % del total de la construcción en el país) hay ciertos aspectos interesantes de resaltar.

Empezaremos indicando que analistas del sector estiman que la construcción residencial se verá algo frenada a corto y medio plazo debido a la desaceleración económica del país y por la gran cantidad de viviendas construidas y sin vender debido al exagerado ritmo  de nueva construcción experimentado en los últimos años. Algunas consultoras del sector estiman que la construcción residencial crecerá una media del 2.5 % hasta 2020 pasando a niveles del 4% a partir de entonces y hasta 2030. Con anterioridad, en el período 2005 a 2014, este sector creció una media del 11 % anual.

No obstante lo anterior hay fuentes que estiman que se construirán del orden de 8,5 millones de viviendas anualmente hasta 2030 y que  nada menos que el 65% de la población vivirá en ciudades en 2020 (en 2014 era el 55 %).

Hay bastantes factores que tienden a impulsar la construcción residencial.  El gobierno,  como se ha dicho anteriormente,  está embarcado en importantes inversiones en infraestructuras (aeropuertos, autopistas y carreteras, ferrocarriles, suministro de agua, etc. ) que a su vez fomentarán la construcción de viviendas. Igualmente ha puesto en marcha medidas de estímulo del mercado inmobiliario. Además ya está en marcha un plan nacional para la urbanización de ciudades.

Hay que señalar que se está produciendo un rápido envejecimiento de la población estimándose  que el 20 % de la misma  tendrá una edad superior a los 65 años para el año 2030. Esto va a implicar la construcción de muchos nuevos hospitales y centros de salud. China dispone en la actualidad de unos 24.000 hospitales.

Existen unas 29.000 empresas que trabajan en construcción residencial (eran 25.000 en 2010). Estas empresas en su mayoría también trabajan en ingeniería civil, servicios profesionales de ingeniería, materiales de construcción y equipos de maquinaria para la construcción.

Del Informe “El sector de la Arquitectura en China 2014” del ICEX extractamos lo siguiente:    

El desglose de  la actividad de edificación  en el país es el siguiente:

  • Residencial 65%
  • Uso comercial 12%
  • Oficinas 7%
  • Otros 16%

En 2012 más de un 85% de la inversión en construcción residencial se llevó a cabo en zonas urbanas, quedando relegada la inversión en áreas rurales a pesar de los recientes esfuerzos del gobierno de garantizar un homogéneo desarrollo territorial. Desglosado por provincias, la inversión en activos inmobiliarios se concentra claramente en las zonas urbanas. Las provincias donde se invirtió más en el año 2012 fueron Jiangsu, Shandong y Cantón. En el mismo año el 58% del total de inversión inmobiliaria se realizó en las regiones de la costa pacífica de China, zona en la que además la inversión creció a una tasa interanual del 13,9%, por encima de la zona oeste y zona central del país, donde la inversión creció un 11,8% y un 13,4% respectivamente.

Respecto el sector hotelero: en los últimos años se construyeron a lo largo del país numerosos hoteles de gran calidad y renovado o ampliado otros tantos, de manera que en 2012 existían 4.397.000 habitaciones de hoteles perfectamente  dotados de instalaciones y servicios. El crecimiento de la demanda de hoteles, impulsado por el turismo y los viajes de negocios, así como el desarrollo de nuevos centros urbanos y zonas industriales, ofrecen oportunidades sin precedentes para las compañías hoteleras internacionales en China, así como para las empresas constructoras y de diseño.

Respecto centros comerciales y de ocio: en los últimos años se viene observando un espectacular aumento de centros comerciales y de ocio en las ciudades chinas. En 2012 la mitad de todos los centros comerciales que se estaban construyendo en el mundo se encentraban en China, copando la lista mundial Shanghai, Chengdu, Shenzhen y Tianjin, respectivamente. Aunque en algunos casos se dan casos de centros comerciales algo vacíos, se prevé que la nueva oferta comercial absorba el impacto gracias a la creciente clase media china.  Este tipo de edificios busca un diseño que destaque por ser moderno y vanguardista, por lo que es frecuente la contratación de estudios extranjeros de prestigio que tengan experiencia en el sector y que ofrezcan fórmulas innovadoras. Cabe destacar un proyecto muy importante que se está desarrollando en el que participan varios estudios españoles (INGENOR, Miralles Tagliabue EMBT y ADOS). Se trata de un Parque temático en la isla de Hainan que tendrá 360.000 m2.

Respecto edificios de oficinas: a medida que el sector servicios va ganando peso en la economía china, crece de forma incesante el número de oficinas para abastecer esta nueva demanda. Hay oportunidades en el nicho de las oficinas “Premium” y en las sedes centrales de muchas empresas, que buscan un diseño icónico que simbolice los valores y de la empresa. Por otro lado, destaca el incremento en el número de sucursales bancarias, que en 2012 era de 27.475 oficinas, 4.038 más que el año anterior. El incremento se concentró tanto en las sucursales provinciales como en las de las grandes ciudades, a la par que los bancos pujan por adquirir mayor cobertura territorial. A medida que el sector financiero se liberalice, cabe esperar la entrada de un mayor número de bancos extranjeros, especialmente en la nueva Zona de Libre de Comercio de Shanghai.

Respecto edificios culturales y deportivos. En lo que se refiere a edificios culturales, los gobiernos locales se esfuerzan por impulsar el desarrollo económico y atraer a un mayor número de visitantes, por lo que la demanda de diseño arquitectónico también está en alza en edificios municipales, museos, librerías, centros de arte, investigación y demás construcciones relacionadas. Según los datos estadísticos chinos, destaca el impresionante aumento en los últimos años en la construcción de museos. En cuanto a edificaciones para eventos deportivos, el aumento del nivel de vida ha aumentado la práctica y el interés por el deporte y como consecuencia, la necesidad construir y renovar las instalaciones deportivas. Además de ello, el Gobierno intenta obtener la organización en China de diversos eventos deportivos mundiales (*) No solo hay desarrollos en la edificación, sino que se abren oportunidades de negocio en el diseño de interior de barcos, yates y otras actividades lúdicas.

Respecto universidades: En el año 2012 la cifra total de centros de educación superior (incluyendo universidades, centros de posgrado, centros de investigación, etc.) en el país era de 2.442. Por otro lado existen 81.662 instituciones de educación secundaria y 255.400 de educación primaria. Además de construcción, cabe destacar iniciativas como el campus sino-español de la Universidad de Tongji, que vincula esta Universidad de Shanghai a la U. Politécnica de Madrid, la U. Politécnica de Cataluña y al centro de Diseño Español en Shanghai. El Campus está demostrando ser una valiosa plataforma para el intercambio académico y profesional. 

Respecto hospitales: estimulado por una inversión pública continua, la industria hospitalaria en China ha mantenido un crecimiento estable en los últimos años. En 2012 el número de hospitales alcanzó la cifra de 23.170, lo que supuso un aumento de más de 2.200 hospitales en los dos años anteriores. Además, se están construyendo residencias para gente mayor ante el envejecimiento de la población. En enero de 2012, el Gobierno revisó la política de inversiones extranjeras para introducir de manera activa capital extranjero en la industria sanitaria. La nueva regulación elimina las restricciones en la proporción de capital extranjero que puede haber en instituciones sanitarias.  El número de hospitales privados y de clínicas especializadas ha aumentado considerablemente.  En lo que se afecta a estudios de arquitectura, se concretan en proyectos de construcción de nuevos hospitales o de renovación de hospitales que han quedado anticuados. Aunque no hay una fuerte penetración de estudios extranjeros, las oportunidades que ofrece el mismo han aumentado su interés en el sector. Al tratarse de un segmento especializado, la principal ventaja competitiva se encuentra en la experiencia previa en la construcción de este tipo de edificios.

Respecto aeropuertos: La Civil Aviation Administration of China (CAAC) es la autoridad responsable de administrar la aviación en China y la encargada de poner en marcha los principales proyectos de construcción y modernización de aeropuertos. Los aeropuertos son proyectos de gran envergadura, con una gran inversión y de larga duración. Por ello, el acceso a este tipo de proyectos suele estar muy restringido, requiriendo experiencia en proyectos similares y estándares de trabajo muy elevados. China cuenta con unos 180 aeropuertos con vuelos regulares y un tráfico anual de 319 millones de pasajeros, situándose en el 93% la cuota de vuelos internos con respecto a los internacionales. El objetivo del Gobierno es que en 2020 el 90% de la población china se encuentre dentro del área de cobertura de la red aérea nacional. Geográficamente, son las ciudades de segundo y tercer orden las que representan nuevas oportunidades, en especial las ciudades del oeste de China, a las que el Gobierno quiere dar un mayor desarrollo con diversos planes de infraestructuras como el de la cuenca del Yangtsé.

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