¿Cómo Motivarse?

En la categoría “Motivación” vamos a acompañar al Aparejador precisamente en esta coyuntura, esperando que las reflexiones que vamos a llevar a cabo sean útiles a fin de encuentre un objetivo motivador y recorra el camino hacia el mismo en la mejor situación posible.

El seguimiento más efectivo de nuestro plan de acción: la visión

Podemos realizar el seguimiento de nuestro plan de acción de una manera mucho más efectiva y desde luego más motivadora. Se trata de introducir una experiencia de VISIÓN en este proceso de elaboración del plan.

La visión

Las experiencias de visiones son algo conocido y de lo que se ha escrito mucho. Si tratar de ser dogmáticos, diremos que una visión podría ser la de un sueño en movimiento. En el sueño “imaginamos” una experiencia, pero se queda en eso, simplemente imaginarla. Sin embargo en una visión vivimos la experiencia. Nos situamos en el futuro y desde allí hablamos y pensamos en presente: ya lo hemos conseguido, lo vivimos pues anticipadamente.

El hecho de vivir anticipada e intensamente un experiencia grata es una poderosa herramienta que nos ayuda a conseguir que esa experiencia se convierta en realidad. Vivir en visión una experiencia placentera nos ayuda muchísimo a conseguirla. Qué mejor medida, por ejemplo, que previo a enfrentarnos a un entrevista de trabajo que se supone decisiva, vivamos minutos antes una visión tan agradable como vernos ya seleccionados y trabajando en el proyecto de nuestra vida y disfrutando anticipadamente del éxito.

Pues bien, la otra manera de diseñar nuestro plan es el siguiente:

Lo primero de todo nos situamos en el futuro, el día 1 de julio de 2015 en que habíamos fijado para el cumplimiento de nuestro objetivo. Y así, en tiempo presente nos vemos ya en esta situación, disfrutándolo, por ejemplo viéndonos ejerciendo como Gerente de Instalaciones en la empresa de Toulouse, y vivimos lo que eso significa: los compañeros que nos acompañan, las características de las instalaciones en que trabajamos…y ¡hasta lo que vemos por las ventanas!…

Por cierto, todavía mejor es que en el ejercicio nos acompañe alguna persona de confianza, nuestro el “ángel de la guarda” por ejemplo, y que nos vaya hablando y haciendo preguntas tales como:

Ya has cumplido tu objetivo soñado: ¿que sientes en tu recién estrenado trabajo?”...” ¿estás contento con lo conseguido?”...” ¿cómo te han recibido jefes y compañeros, lo has celebrado con ellos?

...y nosotros vamos respondiendo y viviéndolo…

Y de esta manera iríamos “descendiendo” la línea del plan de acción hacia etapas anteriores. Por ejemplo, después de la última etapa ya hemos relatado, nuestro acompañante nos diría: “Y ¿cuál fue lo más significativo que tuviste que hacer y cuando lo hiciste antes de cumplir tu objetivo?”. A lo que contestaríamos por ejemplo: “Tuve que pasar la entrevista final con el Director Técnico de la empresa. Eso ocurrió “hace unos días”…el 26 de junio, aquí, en la empresa de Toulouse”.

Este el mecanismo. Y así hasta llegar a “hoy” iríamos apuntando etapa tras etapa con sus fechas en orden inverso. Y viviendo nuestras buenas emociones con nuestro acompañante.

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